La imagen que elegimos para el afiche, el ken ekeko, sirve también para ejemplificar las ideas que queremos discutir hoy. El ekeko, creado por los artistas argentinos Pool & Marianela, representa la actualización de las mercancías y...
moreLa imagen que elegimos para el afiche, el ken ekeko, sirve también para ejemplificar las ideas que queremos discutir hoy. El ekeko, creado por los artistas argentinos Pool & Marianela, representa la actualización de las mercancías y figuras fetiche en diferentes escalas y contextos, pone en evidencia la imposibilidad de que un hombre bajito, moreno y rechoncho, imagen de la abundancia, esté en lugar de un hombre alto, rubio y musculoso, configurándose así una escena ridícula, pero paralelamente seductora.
Sin embargo, la ambivalencia no sólo tiene que ver con la construcción de la otredad, sino que también con las autorepresentaciones conscientes e inconscientes, sus usos estratégicos y las posibilidades de agenciamiento. La palabra “deseo” es una clave de lectura para comprender esas paradójicas estrategias a partir de la cuales reproduzco el estereotipo reificado de mi otredad mostrando con ello esa humana necesidad de reconocimiento que al mismo tiempo que nos pone en peligro, posibilita un cierto campo de negociación.
Me asusta pero me gusta es una frase que da cuenta de la ambivalencia respecto de la alteridad, que pone sobre la mesa la tensión entre deseo y temor que supone el exotismo, y que evoca, de algún modo, que la relación con los Otros puede ser transformadora. De esa relación, muchas veces signada por la mercantilización, parecen emerger nuevas blanquitudes, blancos con matices, y los colores hacerse más o menos intensos o brillantes según el contexto de que se trate. En suma, la era del Otro permitido posibilita trabajar en torno a la producción conjunta de nosotros y los Otros en tanto dinámicas de blanqueamiento y coloración guiadas por el deseo.